domingo, 26 de julio de 2015

Soy basurero y lo seré por siempre

La camisera del 2014 en Segunda.
Hay algo que siempre me llamó la atención del Himno Nacional, y era lo de "somos libres, seámoslo siempre". Seámoslo siempre. El Himno es lo máximo, pero es como que por ahí andan palabras medio en arenga. Yo tengo claro que soy libre, y lo seré por siempre, nadie me tiene que arengar a serlo. Lo mismo que con mi pasión edil. Soy un basurero y lo seré por siempre.

En mi familia hay dos opciones: o eres del Muni o no te gusta sufrir. A los que no les gusta sufrir les termina inclinando el resultado y se hacen hinchas del equipo que en la época debe ser el más fuerte. Los otros reacios al cambio, inspirados por el legado del abuelo Alberto Govea Pajuelo, son los que van a estar pendientes hasta en medio de una misa de cómo va el Muni. Y los que no son del Muni se jodieron porque andan más pendientes de lo que le pasa al Muni que a sus propios equipos, es decir, al final todos son del Muni, por eso, Govea que no es del Muni no es Govea.

Mi viejo me contó que hace como cuchucientos años mi abuelo Alberto jugaba por el Muni. El 11. Ojalá por algún lado encuentre alguna vez algún periódico que lo nombre por ahí. El tema es que la abuela Blanca Nieves, gallina de toda la vida, le dijo o el fútbol o nosotros, y el abuelo tuvo que resignarse a seguir a la Academia ya no en la cancha, sino en la tribuna. Y a pesar de ese amor que le tuvieron que quitar, hizo que nazca un amor más grande que se pasa por la sangre en esta familia.

Los Govea tienen su vena posera también. No hay que negarlo.
Mi viejo no perdió nada de esa pasión. El hijo mayor, era obvio que tenía que seguir la pasión del viejo. Mi viejo fue hasta ayudante del utilero, el papá de mi tío "Cholo" Luis. Los dos amigos se iban a ayudar para poder estar metidos en la cancha. Es de esas épocas que mi viejo dice que uno de los mejores de la historia del Muni no solo son Tito, el Cholo Sotil y el Flaco Malásquez, sino también Héctor Chumpitaz. Yo le creo. También de esas épocas es que creo hay en mi casa una camiseta Adidas más vieja que la independencia del Perú. Preciosa.

80 años en las calles de Breña
Desde que tengo uso de razón, mi viejo me puso cosas del Muni, tratando de asegurarse continuar la buena racha que José le había quitado: las gemelas (las mayores) no eran muy de fútbol así que pasaban piola, luego Alicia y Martín eran tan hinchas de la Academia como el apellido lo manda, y José, arrugador de tribuna, se hizo gallina. Yo creo que mi viejo se quiso asegurar de que eso no pasara conmigo, sobretodo en los tiempos más difíciles que me tocaba vivir a mi: un Muni sin campeonatos, con deudas, casi vivo de casualidad. Nunca le dije que no a mi viejo.

La pose del pelotero. Nunca me salió. Pero la camiseta siempre me quedó bonita. Hasta ahora.
Siempre llevé contento mis polos del Muni. Me fui a los partidos en Chorrillos y en el Nacional. Me tomé alguna foto con Tito Drago y el Flaco Malásquez, ídolos de la Academia, y tengo mi foto con el uniforme del Muni con mi tío Belmont cuando era alcalde de Lima y presidente del Club. Es más, una foto mía salió hasta en El Bocón (periódico de mierda).

Con mi tío Belmont. Fotazo para el recuerdo. Qué rico polo.
La foto con el flaco. José no sabe qué hace en esa foto.
José no se merece esta foto con el Tito. Al menos sale mi cabeza.
Hoy le agradezco a mi viejo esa insistencia, porque me demostró que no hay nada más bonito que ser hincha del Muni. Cada camisera, cada foto, cada partido entre medio dormido y medio aburrido me hizo querer más a mi familia y a mi Club. No sé de donde sacaba mi viejo para las entradas pero igual estábamos metidos en la tribuna. Ya luego fue momento de picarle a Alicia y a Martín, y ahora puedo ser yo el que lleva a mi viejo al Estadio y tuve la oportunidad de meter el nombre de nuestra familia y el de mi abuelo Alberto en la franja el año pasado. He paseado por todos los estadios habidos y por haber. Por todas las categorías del fútbol peruano. He hecho viajes hasta en época de clases del colegio para ver al Muni (y la cagué porque el profe me vio en la tele). He visto a mi hermana llorando el descenso y a mis sobrinos celebrando el regreso. He visto de todo y cada día estoy más feliz de ser basurero.

Pala somos un huevo...
A nosotros nunca nos regalaron nada, nos quitaron todo. Con nosotros nunca fueron buena gente. Y MEJOR. Porque a un hincha edil lo único que le tienen que regalar es la oportunidad de conocer esa camiseta blanca con una franja llena de dolor, y eres feliz. De conocer una tribuna donde la Banda del Basurero alienta y los chibolos están jugando contentos con los papeles. Donde niños y adultos, hombres y mujeres están todos cuidándose porque si se meten con uno del Muni así no lo conozcas sales a cuidarlo porque es como de tu familia.

El regalo para los sobrinos por el regreso a primera.
Yo sé que mi viejo debe haber soñado mucho con que esa foto que me tomó con el uniforme del Club algún día se volviera realidad... pero, como no ligó, debe estar contento de que al menos ahora salga en las tomas de la tribuna continuando un legado de ya 4 generaciones.

Gracias abuelo y viejo por hacerme del Muni. Hoy somos punteros... y que chucha como si alguna vez nos hubiera importado el resultado. ¡Feliz 80 Aniversario! ¡ECHA MUNI!

¿Será que así nos tocará cerrar estos 80 años? Como dice el flaco Barrera #DiosEsFiel y también es Edil :)

1 comentario:

  1. Bonita semblanza tambien como tu soy del Muni y mis hijos me siguen en esta pasion
    Feliza aniversario 80 años
    Echa Muni

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